jueves, 30 de octubre de 2014

Los Valores

            Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. También son fuente de satisfacción y plenitud. Nos proporcionan una pauta para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Reflejan nuestros intereses, sentimientos y convicciones más importantes. Los valores se refieren a necesidades humanas y representan ideales, sueños y aspiraciones, con una importancia independiente de las circunstancias. Por ejemplo, aunque seamos injustos la justicia sigue teniendo valor. Lo mismo ocurre con el bienestar o la felicidad.
            Los valores valen por sí mismos. Son importantes por lo que son, lo que significan, y lo que representan, y no por lo que se opine de ellos.




Crisis de Valores

            Aunque nos enseñen que la honestidad es un comportamiento ideal deseable (y todos lo aceptamos como algo cierto), la interpretación y el sentido que le damos en la práctica suele variar de una persona a otra.
            El sentimiento de “crisis de valores” nos aborda cuando con frecuencia vemos a los integrantes de nuestro equipo no poner en práctica los principios organizacionales que se supone conocen, o exhiben comportamientos contrarios a los mismos.
            Al sentir que no remamos en la misma dirección se produce mucha tensión en la organización o comunidad. Es lógico que así sea, porque todo nos cuesta más: ponernos de acuerdo, actuar de manera coordinada y lograr los objetivos que nos planteamos.
            Se ha vuelto un lugar común dentro de las empresas hablar de valores como la excelencia, el liderazgo o la innovación. Pero en la mayoría de los casos son sólo palabras o intenciones generales. Los miembros de esas organizaciones no cuentan con suficiente orientación para comprender lo que esos conceptos significan frente a sus retos cotidianos.
            Las crisis de valores, creencias o principios se  producen cuando su significado comienza a perder sentido y utilidad práctica en asuntos concretos. 


Valores para Construir Comunidad

            La convivencia es fruto de un acuerdo entre seres que viven en un mismo espacio y en un tiempo determinado. Cuando constituimos un grupo lo hacemos por un acuerdo entre todos los que estamos en ese grupo. La convivencia  viene a ser un gran grupo organizado por normas, donde su objetivo último es proveer de subsistencia apropiada a todos los que la constituyen. Pero la comunidad no es una cosa teórica, aislada de nuestra vida cotidiana. Al igual que hacemos una familia, los habitantes de un espacio mayor logramos acuerdos para convivir y crecer juntos. Estamos de esa manera fundando una sociedad organizada.

            La sociedad constituida por acuerdo mutuo, tienen también como fundamento unos valores compartidos por todos o la gran mayoría de sus miembros. Al igual que los valores familiares, los sociales provienen de una necesidad de mantenerse y crecer en comunidad.

            Los valores sociales se forman en cada comunidad específica, en cada población y país, como fruto de un proceso de intercambio.





Realización Personal


            La Realización personal es el podernos sentirnos  felices, satisfechos y completos con lo que somos y tenemos en nuestra vida.

            Pero podemos mencionar varios campos dentro de la realización personal: profesional, sentimental, familiar, personal y económico.

            1. Campo profesional: se refiere a sentirse feliz con tu profesión actual, primero el disfrutar la ocupación que tienes, la cual debe de llenarte de alegría y en ningún momento ser un peso para ti el hecho de realizarla. Al contrario cuando nos sentimos realizados en el ámbito profesional, gozamos nuestra tarea, el hecho de poder realizar esta actividad con gusto y alegría, hace que nos levantemos de un salto de la cama con ánimos rebosantes para iniciar un nuevo día con el agrado de disfrutar de ese trabajo.

            2. Campo sentimental: se refiere al sentirse feliz contigo mismo y con la persona que tienes a tu lado. Muchas veces la gente tiene relaciones de pareja con razones equivocadas,  lo más importante para que una pareja este junta tiene que ser el amor. Si lo que mueve esa relación no es un sentimiento de amor puro, la relación no llegará a buen puerto.

            3. Campo familiar: se describe como el hecho de sentirnos en armonía y balance dentro del núcleo familiar. El tema de las relaciones es muy importante, puesto que como seres humanos somos sociales y es de vital importancia cuidar y cultivar estos vínculos que son parte primordial de nuestra formación.

            Tener una relación sana, basada en la confianza, el apoyo, el amor, la calidez, la empatía y la unión familiar es resultado de una formación sólida que nos da las herramientas para enfrentarnos al día a día con valores que resaltan nuestra condición humana, con necesidades afectivas y mucho amor que entregar al mundo.

            4. Campo personal: se refiere a sentirnos completos como personas, dentro de este campo está la capacidad que cada ser humano pueda identificar sus errores, dificultades o miedos y la misma capacidad con que cuenta para corregir, mejorar o eliminar todo aquello que lo limita.

            El miedo es más poderoso que nosotros mismos, cuando permitimos que se adueñe de nosotros nos paraliza y nos convierte en personas inseguras.
La realización personal consta de objetivos o metas que nos proponemos durante el transcurso de nuestra vida. Dichas metas nunca terminan, ya que cuando nos proponemos una meta comenzando desde más pequeña y la logramos, esta nos abre el panorama a una meta mayor, y así continuamos el camino a nuestra realización personal.
   
            Los valores valen por sí mismos. Son importantes por lo que son, lo que significan, y lo que representan, y no por lo que se opine de ellos.

Valores Universales
            Los valores universales están formados por las normas de comportamiento implícitas que resultan necesarias para vivir en una sociedad armónica y pacífica.

            Se trata de una idea de difícil definición, ya que un valor está asociado a la moral y la ética, lo que resulta complicado trasladar a un plano grupal. En otras palabras: todas las personas tienen ciertos valores que surgen de su interior y que guían su accionar. Como no todos los seres humanos piensan de la misma forma, los valores de un individuo pueden diferir de los valores del otro. Los valores universales, en cambio, tienen la particularidad de ser compartidos a nivel social.

            Diferencias culturales al margen, se puede afirmar que la bondad, la solidaridad y la honradez son virtudes deseadas en cualquier país o región. Se trata, por lo tanto, de valores universales.
            Además de los expuestos, están considerados como valores universales otros de carácter ético y cívico como sería el caso de los siguientes:

            • Modestia: que es la que poseen las personas que no van presumiendo de sus aciertos, sus cualidades o sus triunfos. Se considera que, de esta manera, aquellas no dañan al prójimo haciéndole sentir inferior.

            • Prudencia: Otro de los valores universales más importantes es este que es el que tienen los individuos que siempre realizan sus actuaciones en base a la razón, y no dejándose llevar por impulsos. Además de todo ello se considera que la prudencia es la que debe dirigir el resto de valores.

            • Responsabilidad: No menos significativo dentro del conjunto de valores universales es este, que se considera que es la virtud que poseen quienes son capaces de tomar decisiones importantes para ellos y para el resto de personas que les rodean. En concreto, lo que harán será coordinar, dirigir y encauzar actividades con razones, seriedad y compromiso.
            La lealtad o la fortaleza son también otros de los valores universales que se consideran imprescindibles en cualquier ser humano.
            Los valores universales se adquieren con la educación familiar y en la escuela, ya que el proceso de socialización implica que las nuevas generaciones internalicen conceptos atemporales.




Ética y calidad en los negocios

            Todo concepto de Calidad encierra una base ética. No hay Calidad sin ética pues ésta es la base de la Calidad.

            En primer lugar, una empresa que establece estándares para sus productos, está ya obligada éticamente a partir de su gestión a producir sus bienes con dichos estándares y así cumplir su fin supremo que es el satisfacer las necesidades de sus usuarios.

            La organización está obligada a que esto prevalezca por encima de cualquier otra actividad. Sin embargo esto otorga a los directivos la libertad de hacer las cosas “bien” oh hacerlas “mal”. Hacerlas bien implica sustentabilidad. No hacerlo la condena a su desaparición.

            En segundo lugar, el compromiso ético lleva a los empresarios a buscar dicha calidad en sus productos a partir de una mejora constante de la misma en el ambiente de trabajo para sus colaboradores, investigación y mejora constante en los mismos productos(o servicios) para sus clientes y consumidores, y por ende una mayor calidad para la comunidad. 

            En tercer lugar, el elegir proveedores que compartan los mismos intereses éticos que la empresa, permitirá insumos de toda índole que refuercen la posición de calidad que busca la empresa. Esta mejora  de calidad constante permite incrementar los beneficios, lo que concluye que la ética es razonablemente rentable para la empresa.




Ética en las Organizaciones

            Las empresas deben definir su código de ética para fomentar los valores morales entre sus empleados; con ello, se propicia un ambiente de lealtad y compromiso entre los trabajadores y la empresa.
            En un sentido muy pragmático se ha querido encasillar a la ética definiéndola como "La ética de los negocios comprende  los principios morales y normas que guían el comportamiento en el mundo de los negocios".  De hecho, hay personas que piensan que sus valores personales y  principios, no tienen nada que ver con los que se presentan en su ambiente laboral.  Esto es un error, cuando una persona ética trabaja en una empresa donde la ética permanece, ésta persona tendrá un lugar donde pueda desarrollar todo su potencial y su grado de  lealtad será inimaginable.  Sin embargo, si se da el caso contrario, simplemente la empresa tendrá a un mercenario, que en cuanto llegue un mejor postor se irá.
            Las empresas cuando quieren definir su código de ética, integran una serie de valores como la honestidad, lealtad, integridad, innovación, calidad, el respeto por el individuo, entre otros. Algunos de éstos se repetirán entre las empresas, pero algunos serán más enarbolados que otros: ¿de qué depende esto?
            Para darle formalidad a esta serie de valores que identifican a la empresa, se crea el código de ética.  Se recomienda seguir seis pasos para que cuando se pase a la etapa de implementación del mismo por medio de programas sea más fácil.  Los pasos son:
1.    Involucrar en la redacción a todos los que tengan que convivir con el código, en especial los líderes de la empresa, alta gerencia, ya que serán los abanderados de los mismos.

2.    Es necesario contar con la asesoría de un experto en el tema, para que las ideas sean expresadas con claridad y con pleno apego a la Ley Natural.

3.    Debe de ser breve, claro, fácil de entender y recordar.

4.    Debe ser no muy complicado para que la gente crea en él.

5.    Hay que ponerlo en la cúspide para que se incluya en el discurso y en las acciones.


6.    Promover una comunicación eficaz que fluya de la alta gerencia a la base para lograr que todos los colaboradores lo conozcan y se desarrolle la cultura empresarial.

No hay que perder de vista que el código de ética se alimenta de ética individual, profesional y social.  La ética individual está constituida por los valores y normas resultado de la influencia de la familia, educación, igualdad. La ética profesional se forma de los valores y normas de los gerentes y empleados y se utiliza para tomar decisiones sobre lo que es un  comportamiento apropiado. 

"Una empresa será lo que es su gente... y su gente será lo que es su jefe es".


Principios fundamentales de la ética empresarial
            Los principios de la ética empresarial nacen y se fundamentan en la ética general, y, por desarrollarse en empresas, surgen a partir de los siguientes principios reguladores:
1.    La ética/moral social: viene marcada por el entorno social donde realice sus actividades. Influyen factores como: la religión, la estructura familiar, la cultura, la educación etc.
2.    Conciencia moral: los principios morales de todo ser humano: el bien y el mal, el sentido de la justicia.
3.    Leyes del Estado: reglamentos impuestos por un gobierno y basados en la moral de la nación.


            Así, los códigos de conducta de las empresas están basados en los principios fundamentales de Justicia, Verdad, Respeto, Tolerancia, Libertad, Responsabilidad, Honestidad, Bien Social, Seguridad, y Legalidad.
            En una organización en la que la ética empresarial tenga cabida, estos principios deben  ser asimilados y practicados por todos los grupos de interés de la empresa.
            Llevando estos principios fundamentales a actuaciones concretas en el contexto de la empresa, un resumen que podríamos encontrar en cualquier código ético  podría ser el siguiente:
1.    Construir confianza: El cliente, cada vez más, demanda confianza en los productos y servicios. Intentar proporcionarla sin tener una cultura de confianza interna en la empresa es claramente una incoherencia que a la larga los clientes perciben. Los clientes quieren hacer negocios con empresas en las cuales puedan confiar. Cuando la confianza está en la cultura de una compañía, es una garantía de su carácter, habilidades, fuerzas y honestidad.

2.    Mantenga los compromisos: La confianza es como una isla rodeada de acantilados. Mientras estemos encima de la isla, todo va bien. Si nos caemos al faltar a los compromisos, será imposible volver a subir.


3.    Dé retorno a su comunidad o entorno: Vivimos en sociedad y, como empresa, ésta presta un servicio pero se beneficia de su comunidad o entorno. Devolvamos algo de lo que recibimos de ella. Mantenerse involucrado con temas y actividades relacionados con la comunidad, mostrara que el negocio contribuye responsablemente con la comunidad.

4.    Respeto con las personas: Todo el mundo merece un respeto. No hacerlo se convierte en acoso o abuso. Trate a los otros con todo el respeto que merecen, independientemente de los cargos, títulos, edad u otras distinciones, mantenga siempre una postura profesional respetuosa y cordial.

5.    Respete el medio ambiente y a las generaciones futuras: No es lícito vivir de las generaciones futuras ni destrozar el lugar donde vivimos. No debemos dejar que los que nos siguen paguen nuestras deudas o nuestros excesos. La moderación y la sostenibilidad son éticamente responsables.

6.    Rodéese de buenas personas: La excelencia está en ser buenos profesional y éticamente. Los tramposos tienen un recorrido corto. Y además nuestro entorno es contagioso.


7.    Veracidad: La veracidad en rentable desde el punto de vista económico. Todo el mundo prefiere hacer negocios con alguien que dice la verdad.

8.    Profesionalidad: Es la ética con nosotros mismos. Capacidad de trabajo, disciplina, formación continua, perseverancia e interés.

9.    Transmisión: Transmita los valores de ética en su entorno. Es una tarea de todos.

10. Mantenga una mente abierta: Para la mejora continua de una empresa, el líder debe estar abierto a nuevas ideas. Él debe siempre pedir la opinión y las ideas de sus clientes y su equipo para que la organización continúe creciendo.

11. Tenga un buen control contable: Tenga un control práctico de la contabilidad y de los registros de la empresa, no solamente como forma de conocer mejor el progreso de su compañía, sino también como recurso para prevenir y evitar actividades “cuestionables”.

12. Tenga documentos claros: Evalúe nuevamente todo el material de la empresa, incluyendo la publicidad, folletos y otros documentos externos de negocios, garantizando que sean claros, precisos  y profesionales. Garantice que no dan lugar a interpretaciones incorrectas.




 Integrantes:
Gomez. Yajaira
Pina. Angely 
Rincon. Liliana 
Sulbaran. Gustavo 





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